En un fallo muy esperado, la Corte Suprema mantuvo el derecho constitucional a la ciudadanía por nacimiento, anulando una orden ejecutiva del presidente Donald Trump que buscaba limitar la ciudadanía únicamente a los hijos de ciudadanos estadounidenses.
La Corte reafirmó la interpretación original de la Enmienda 14, que garantiza la ciudadanía a cualquier niño nacido en territorio estadounidense.
Cecillia Wang, directora legal de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), señaló que es un momento de celebración, “Esta decisión reafirma uno de los pilares fundamentales de la vida estadounidense, que todos los que nacimos en este país somos ciudadanos por igual.”
En sus opiniones disidentes, los jueces conservadores y el presidente Trump argumentaron que la Enmienda 14 fue diseñada para proteger a los antiguos esclavos, no a los inmigrantes de hoy. El juez Samuel Alito calificó la decisión “un grave error.”
El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, también expresó su decepción con el fallo, “Es una de esas cosas que fue creada con un propósito noble e importante, pero que ha sido tergiversada y que se ha abusado en exceso.”
La Corte Suprema está de acuerdo con todas las cortes anteriores, y por el momento el Congreso no planea crear nuevas medidas.





























