El presidente Donald Trump inauguró hoy su Junta de Paz con representantes de más de dos docenas de países que aceptaron ser parte de este grupo, y otros que han decidido no hacerlo, para comenzar a negociar cómo reconstruir y crear una fuerza internacional para estabilizar Gaza tras la guerra.
Trump, antes de la reunión, había anunciado 5.000 millones de dólares para Gaza y que Estados Unidos enviaría miles de efectivos como parte de una fuerza internacional de estabilización y policía.
Trump no especificó qué países miembros participarán en la reconstrucción de Gaza ni cuáles aportarían fondos. Tampoco está claro cuántas naciones pagarán 1.000 millones de dólares por la membresía, y hasta ahora ningún país ha prometido contribuir formalmente al fondo de reconstrucción. El mandatario ha dicho que no se utilizarán fondos de Estados Unidos. Sin embargo, pocos países han expresado disposición para integrarse a la misión.
Eric Loeb, profesor de política y relaciones internacionales en Florida International University, dijo que algunos gobiernos observan la iniciativa con cautela.
“También existen preocupaciones por parte de países de Europa Occidental. Les inquieta que países como Rusia y China hayan sido invitados a unirse a la Junta de Paz. No necesariamente quieren formar parte de la misma organización que ellos cuando hay una guerra en curso en Ucrania”, afirmó Loeb.





























