El conflicto en el Medio Oriente continúa escalando casi una semana después del inicio de la guerra en Irán, mientras Estados Unidos intensifica su operación militar y Teherán responde con nuevos ataques.
En una conferencia de prensa desde el Pentágono, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, aseguró que la ofensiva estadounidense continúa expandiéndose.
“Estamos acelerando, no desacelerando”, dijo Hegseth. El funcionario agregó que “las capacidades militares de Irán están evaporándose cada hora, mientras la fuerza americana crece más fuerte, más inteligente y más dominante… más bombarderos y cazas llegarán el día de hoy”.
Mientras Washington mantiene un tono optimista sobre el avance militar, Irán ha incrementado sus ataques retaliatorios, impactando bases y embajadas estadounidenses en la región.
Ante el deterioro de la seguridad, el Departamento de Estado evacuó a la mayoría de su personal diplomático y emitió una advertencia instando a los ciudadanos estadounidenses a abandonar casi todos los países de la región.
El secretario de Estado, Marco Rubio, explicó que la evacuación enfrenta importantes obstáculos logísticos.
“Si un aeropuerto ha sido atacado o el espacio aéreo está cerrado, podemos tener los aviones listos para partir, pero no podemos hacerlos aterrizar porque no tenemos los permisos necesarios para hacerlo. Ese es el desafío”, dijo Rubio. “Pero tengan la seguridad de que vamos a poder ayudar a cada estadounidense”.
El conflicto también podría escalar aún más. Según varios reportes, Estados Unidos estaría considerando suministrar armas a los kurdos, un grupo étnico sin Estado propio que opera en la región y que podría aprovechar el conflicto para avanzar en su lucha por la independencia.
El teniente general retirado Mark Hertling, excomandante del Ejército de Estados Unidos en Europa y del Séptimo Ejército, advirtió que esa estrategia podría llegar tarde.
“Si el gobierno de los Estados Unidos apenas está comenzando a pensar en armar a los kurdos, es un poco tarde para eso”, afirmó. “Eso requiere mucha coordinación, muchas discusiones sobre el terreno y colaboración con esos grupos para incorporarlos al combate”.
Mientras tanto, el presidente Donald Trump asistirá a la repatriación de los restos de los seis soldados estadounidenses que murieron durante las operaciones militares.




























