El presidente Trump dijo en una entrevista a NBC este miércoles que había ordenado personalmente la retirada de setecientos agentes de inmigracion de las calles de Minnesota. También aseguró que se usará un toque más suave en la ciudad. La administración había decidido este diciembre enviar miles de agentes de ICE a la ciudad en lo que se calificó como la operación federal más grande del país.
Esta decisión ocurre tras semanas de tensión y protestas locales, nacionales e internacionales, ante la implementación de las políticas migratorias en la ciudad. Un estallido de indignación se extendió por otras ciudades y por las redes sociales tras la muerte de dos ciudadanos americanos tiroteados por agentes del ICE y otras tácticas agresivas como el arresto de un niño de cinco años y otros menores.
Los líderes estatales y municipales reaccionaron con un optimismo cauteloso. El gobernador Tim Walz y el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, coincidieron en que la retirada de 700 agentes es un paso en la dirección correcta, pero ninguno cree que sea suficiente. Todavía quedan unos 2000 agentes de ICE en las calles de la ciudad.





























