El huracán Melissa ya pasó, pero su impacto continúa afectando a las comunidades en todo el Caribe. En Jamaica, Cuba y Haití, las secuelas de la tormenta causó destrucción e inundaciones. Muchos residentes aún luchan por recuperarse, y la necesidad de apoyo humanitario sigue siendo urgente mientras las familias intentan reconstruir sus vidas.
Organizaciones como Global Empowerment Mission (GEM) han dado un paso al frente para brindar ayuda a los más afectados. Desde su sede central, el equipo y los voluntarios de GEM se han enfocado en ensamblar y enviar kits de suministros esenciales diseñados para sostener a las familias por hasta dos días. La organización ha visto un aumento significativo en la participación de voluntarios, con cientos de personas que han dedicado su tiempo y esfuerzo para empacar miles de cajas de ayuda destinadas a las regiones más golpeadas por la tormenta.
Santiago Neira, líder de proyectos comunitarios de GEM, mencionó: “Hemos tenido un aumento importante de voluntarios desde el día de Halloween, el 31 de octubre. Tuvimos más de 500 personas ayudándonos a preparar nuestras cajas. Creo que la producción de ese día superó los 2,000 kits familiares de GEM. Cada kit sirve a una familia de dos personas durante 24 a 48 horas, lo que significa que alrededor de 6 a 8 mil familias recibieron apoyo solo en la primera ola de voluntarios.”
Este esfuerzo colectivo resalta el poder de la comunidad en tiempos de crisis. Los voluntarios dedican horas clasificando ropa, empacando suministros y preparando envíos, todos motivados por un mismo objetivo: llevar alivio a quienes más lo necesitan. Para muchos, ayudar desde lejos también es una manera de mantenerse conectados con su tierra natal y mostrar solidaridad con quienes enfrentan las secuelas de la tormenta.




























