José Antonio Reina, conocido por muchos en su natal Sevilla como “Onio”, supo desde muy joven lo que haría cuando llegara a adulto. De niño, estuvo involucrado en un aparatoso accidente de tránsito junto a su familia. Aunque sus seres queridos fueron liberados de inmediato, él quedó atrapado dentro del automóvil hasta que un bombero logró salvarle la vida. Aquella impactante experiencia marcó su destino para siempre, sembrando en él la firme decisión de convertirse en un profesional de rescate.
Tras terminar la escuela secundaria, cumplió su promesa y se entrenó formalmente como rescatista y bombero. A lo largo de su carrera de más de 20 años, Onio ha trabajado en estaciones de bomberos en Sevilla, España, expandiendo además su impacto humanitario al organizar misiones de rescate en el Mar Mediterráneo. Fue precisamente esta vasta trayectoria la que hizo nacer la idea de crear GORESPRO, una organización dedicada a adiestrar a la próxima generación de profesionales del sector mediante cursos especializados que simulan situaciones reales de emergencia, incluyendo rescates acuáticos, primeros auxilios y rescate en altura.
Cofundada por el propio José Antonio “Onio” Reina, la organización busca preparar a los participantes para enfrentar operaciones de rescate de alto riesgo, al mismo tiempo que fomenta valores fundamentales para el servicio público:”GORESPRO lo empezamos porque intentamos cubrir una necesidad formativa que a lo largo de los años hemos visto que podíamos aportar conocimientos y nuevas técnicas”, explica Onio.
El impacto de esta metodología va mucho más allá de la capacitación técnica y física. Como señala Víctor Garrón, participante y entrenador de la academia: “Ya no solo he aprendido de rescate de altura, acuático… también de valores de un bombero como empatía y amor por tu trabajo”.
Con una base sólida en Europa, el proyecto liderado por Reina no planea detener su crecimiento ni limitar su conocimiento al territorio español. La organización busca expandir sus programas de formación a Latinoamérica, con el objetivo de compartir sus métodos de entrenamiento con futuras generaciones de rescatistas. De este modo, aquel niño que una vez fue salvado de un accidente de auto, hoy proyecta un legado global para que otros sigan salvando vidas.
*Esta historia fue producida en Sevilla, España, por Mia Florian, estudiante de la Escuela de Periodismo Lee Caplin de FIU, y participante del programa FIU Study Abroad: Communication and Media in Spain 2026.



























