El Senado de Estados Unidos bloqueó el miércoles una resolución que buscaba detener las hostilidades militares de EE. UU. contra Irán. La medida pretendía limitar la capacidad del presidente para lanzar nuevos ataques sin la aprobación del Congreso.
La resolución fue derrotada con 60 votos en contra y 53 a favor, en una decisión que siguió las líneas partidistas.
La mayoría de los republicanos se opusieron a la medida, mientras que los demócratas la apoyaron en gran parte, argumentando que la Constitución otorga al Congreso —y no al presidente— el poder de declarar la guerra. El representante John Curtis dijo que el objetivo final era evitar que el gobierno iraní tuviese un arma nuclear y garantizar “un gobierno del que no tengamos que preocuparnos de que lance un arma nuclear contra alguien”.
Quienes apoyaron la resolución, incluido el senador Tim Kaine, dijeron que la votación obligaba a los legisladores a definir su postura sobre el conflicto. “Cada senador debería dejar constancia de si apoya esta guerra con Irán”, afirmó.
Por ahora, la votación permite que las operaciones militares de Estados Unidos contra Irán continúen sin una nueva autorización del Congreso, mientras legisladores de ambos partidos solicitan sesiones informativas clasificadas, lo que indica que el debate sobre los poderes de guerra sigue abierto.




























