Las tensiones entre el gobierno de Donald Trump y el régimen de Nicolás Maduro se intensifican tras el despliegue de buques militares estadounidenses en el sur del Caribe, cerca de las costas venezolanas.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que el presidente Trump está dispuesto a usar todo el poder de Estados Unidos para frenar el ingreso de drogas al país.
Como respuesta, Maduro ordenó el alistamiento de milicianos conformados por civiles voluntarios, muchos de los cuales nunca habían portado un arma. “Jamás he tocado un arma, pero la defensa de la patria no solamente es tener un arma”, expresó uno de los participantes.
El líder chavista declaró en cadena nacional que a la nación criolla “no la tocará nadie”. Por ahora, el desenlace de este pulso de poder permanece incierto.





























